Sí, sí, ya sé que he tardado una eternidad en sentarme delante del ordenador para volver a mostraros, simples mortales, las ocurrencias ociosas de un ser superior, y no me refiero a Florentino-melocomprotodo- Pérez, aunque la verdad es que no me importaría tener su dinero, lo de ser presi del Madrid no, que desde pequeño me enseñaron que la mierda no se toca.
Como os estaba contando soy consiente de mi retraso editorial, pero a una cosa le sigue otra y luego otra, y entre obligación y devoción el tiempo desaparece por el sumidero de la memoria dejando un aroma que en conjunto sólo un ignorante, alguien que todavía, ya sea por inocencia o por edad no se haya asomado al abismo y haya comprendido que, en mayor o menor medida dependiendo de su valía y honor está irremediablemente jodido podría considerar agradable.
Bien, o regular o mal, ahora hablemos de las focas, y más concretamente de la más que famosa, por polémica, matanza de focas que se lleva a cabo cada año de nuestro Señor en Canadá, uno de esos países que casi nunca salen en los medios de comunicación de masas, o como dirían los hippies trasnochados "en los elementos de manipulación masiva de los imperialistas"... En fin, la mayoría de esa gentuza madurará y dejará de escupir flemas cuajaditas de ideología podrida con el viento en contra. La mencionada matanza provoca cada año interminables ríos de tinta en contra, debido a la terrible muerte que sufren los animales y al peligro que supone esta caza para el futuro de la especie. Si ahora mismo tuviera delante al personal que defiende esta postura le dedicaría una sonora y larga pedorreta, ni el futuro de esta especie está en peligro, como ha quedado demostrado científicamente con numerosos estudios que no me tomaré la molestia de nombrar porque este argumento me lo acabo de inventar, ni la muerte de esos sacos de grasa, me refiero a las focas, es tan cruel, siempre hay algún torpe que no atina bien dejando al bicho hecho un cristo, pero la inmensa mayoría de los animales muere rápidamente. Además, si se propusiera una muerte innegablemente más rápida como por ejemplo una descarga eléctrica, los colegis de la naturaleza se seguirían negando, fijo que incluso dicen que esta técnica es, además de cruel, contaminante.
Lo que me jode de, al menos parte de estos personajes, es esa idea de que todo lo natural es sagrado, de que no debemos herir en modo alguno a la madre tierra y tal. Una cosa es intentar no joder mucho el entorno y otra pasar por el mundo dejando como única señal de dicho paso un susurro de amor por la naturaleza arrastrado por el viento. En resumen, si me quiero comer un chuletón me lo como, jodeos conservacionistas capullos.
Bueno, por hoy creo que ya he hecho suficientes amigos, hasta la próxima.
martes, 23 de junio de 2009
OBSERVANDO LA RUGOSIDAD DE LAS PAREDES. SEGUNDA PARTE
¿Que hay chavales? Si alguno de los que, ufanos, leéis estas líneas ha respondido, ya sea de palabra o mentalmente ha esta pregunta, muy listo no es. Qué demonios, que la vedad se muestre, es bastante bastante cortito, a menos que este resacoso, que nuestro amigo el alcohol, cuando se ingiere en dosis suficientemente altas, deja mella en cuerpo y mente, es una droga de amplio espectro. Pero bueno, tampoco tenéis que preocuparos en demasía si andáis justitos de neuronas siempre y cuando tengáis mala leche, muchos puestos de notable importancia en todo el orbe están ocupados por personajes bastante lerdos, pero también bastante cabrones. Siempre he sido así y me aventuro a afirmar que siempre lo será, a menos que nuestra especie cambie radicalmente y deje de ser tan fácilmente seducida por el reverso tenebroso de la Fuerza (de fondo se escucha la música que suena cuando aparece Darth Vader).
Hablando de películas, si alguna vez alguien que os cae muy mal os pregunta si merece la pena ver “Lost In Translation” decidle que sí, sólo alguien totalmente falto de un criterio cinematográfico mínimamente respetable puede defender semejante aborto, las únicas escenas que se salvan son las que muestran la sobrecogedora belleza de Scarlett Johanson, especialmente cuando va en bragas. Como alguna feministaamargada leea esto y se mosquee por mi se puede ir al infierno.
Mientras voy pariendo estas cuatro líneas están poniendo en la TV, ese infame cubo de basura con alguna cosilla interesante, unos episodios de la primera temporada de “Perdidos”. Os cuento el final de la serie: se acaba una escena, luego salen los créditos y ya está, espero no haber cabreado a los fans de la serie desvelando su, como no podía ser de otra manera, sorpredentedecojones fin.
Ahora un corte muy guapo a una persona mayor a la que estéis atendiendo en un negocio cualquiera. Cuando dicho anciano/a te suelte el típico comentario tocacojones "¿falta mucho? mira a ver, que tengo prisa" tu vas y le sueltas "señor/a, que prisa va a tener si a lo único que tiene que esperar a sus años es a la muerte".
Por hoy lo dejo aquí, que ahora mismo no se me ocurre nada más, hasta la próxima si Dios y las autoridades lo permiten.
Hablando de películas, si alguna vez alguien que os cae muy mal os pregunta si merece la pena ver “Lost In Translation” decidle que sí, sólo alguien totalmente falto de un criterio cinematográfico mínimamente respetable puede defender semejante aborto, las únicas escenas que se salvan son las que muestran la sobrecogedora belleza de Scarlett Johanson, especialmente cuando va en bragas. Como alguna feministaamargada leea esto y se mosquee por mi se puede ir al infierno.
Mientras voy pariendo estas cuatro líneas están poniendo en la TV, ese infame cubo de basura con alguna cosilla interesante, unos episodios de la primera temporada de “Perdidos”. Os cuento el final de la serie: se acaba una escena, luego salen los créditos y ya está, espero no haber cabreado a los fans de la serie desvelando su, como no podía ser de otra manera, sorpredentedecojones fin.
Ahora un corte muy guapo a una persona mayor a la que estéis atendiendo en un negocio cualquiera. Cuando dicho anciano/a te suelte el típico comentario tocacojones "¿falta mucho? mira a ver, que tengo prisa" tu vas y le sueltas "señor/a, que prisa va a tener si a lo único que tiene que esperar a sus años es a la muerte".
Por hoy lo dejo aquí, que ahora mismo no se me ocurre nada más, hasta la próxima si Dios y las autoridades lo permiten.
viernes, 24 de abril de 2009
OBSERVANDO LA RUGOSIDAD DE LAS PAREDES. PRIMERA PARTE
Buenos días, tardes o noches, que uno nunca sabe a que hora se pone la peña delante de la fría pantalla del ordenador a matar el tiempo, tiempo que al final será el que, valiéndose de su extenso arsenal de grandes, medianas y pequeñas fatalidades dará fin a nuestra vida, game over. Como veis hoy estoy pesimista o realista, pesimista para los que están a gusto y realista para los que no. En cuanto a los extremos del ánimo humano como no los conozco, nunca he estado absolutamente deprimido ni todo lo contrario, prefiero no pronunciarme, sólo un estúpido, un político o un borracho iracundo hablan largo y tendido de lo que desconocen. Por lo que me comenta un ilustre amigo, éstas ideas cogidas al vuelo cual grácil mariposa que en este espacio virtual suelto sin ninguna malicia, no deberían estar tan espaciadas en el tiempo. Entiendo su queja, pero mis noctámbulas costumbres junto con mi arraigado gandulismo merman en gran medida mi torrente de ideas. Una posible solución sería ir a los bares en los que dichoso paso las horas pertrechado de papel y pluma, un portátil en ese impredecible entorno sería muy moderno pero también muy estúpido, yo voy a bares de verdad, no a locales prefabricados para pijos estiraos. El problema es que pasar largos ratos dando de lado a la peña del antro en cuestión, y digo antro con todo el cariño que atesoro en mi pecho, seria desconsiderado al principio y bastante peligroso según vayan cayendo las copas. Por cierto, que tal la semana santa?. No es que me importe, pero siempre quedas bien cuando te muestras interesado en la peripecia vital de la gente, la interacción social entre homínidos es así. Yo no me puedo quejar, podría hacerlo, pero dicha queja se mostraría vacía de argumentos de peso. La cosa estuvo bastante entretenida, incluso los indeseados encuentros con conocidos que no parecen darse cuanta de que lo que te dicen no te importa una mierda o con miembros de la muy ilustre guardia civil fueron menos indigestos que de costumbre, y las siempre acechantes resacas, pese a la ingente cantidad de sano y nutritivo alcohol que me metí pal cuerpo fueron bastante leves. Lo malo de estos periodos vacacionales es que, como todo salvo el resplandor y sabiduría del supremo hacedor, se acaban, dando paso a la rutina que, aunque en la mayoría de los casos no es tan estresante como nos gusta aparentar, resulta tan predecible y aburrida como la inmensa mayoría de las superproducciones de holliwood. Si soy sincero, tenia la intención de alargar un poco más esta entrega, pero no me acabo de encontrar cómodo, y como lo más importante es el bienestar personal por muchas desgracias que produzca a los que te rodean, tú eres tú, no los que te rodean, lo voy a ir dejando, como de vez en cuando me dice un colega de rostro enjuto, mirada perdida y marcas de pinchazos en los brazos, así que, nuevamente, buenos días, tardes o noches.
lunes, 30 de marzo de 2009
NO ME GUSTA
Buenas, seguro que en el día a día de vuestra atribulada existencia os ocurren cosas que no os gustan, yo no soy una excepción, he aquí algunas cuestiones que me, digamos, tocan la moral.
- No me gustan. Las realidades paralelas en las que viven algunos políticos y medios de comunicación. Eso si, se salvan los más radicales, dicen tal cantidad de chorradas que al final resultan graciosos.
- No me gusta. Faltan chicas ligeras de ropa en las contraportadas de los periódicos. Por igualdad diría que también chicos, pero va a ser que no.
- No me gustan. Los pantalones con bolsillos demasiados pequeños. Si haces algo hazlo bien, coño.
- No me gusta. La gente que a toro pasado sabe de todo.
- No me gusta. La gente que cree estar en posesión de la verdad absoluta.
- No me gusta. Que a los toros les pongan la minifalda. Aunque que se lo hagan a un toro bravo cabreado tendría su gracia.
- No me gusta. Que prácticamente en cualquier conversación aparezca la palabra de moda: crisis. Una cosa es estar jodido y otra mucho peor que te lo recuerden a todas horas.
- No me gustan. Las corbatas, prenda inútil donde las haya.
- No me gustan. Los lazos que suelen poner algunas personas, por suerte no todas, en los regalos como aporte decorativo. Cuanto más grande son más me cabrean.
- No me gustan. Los típicos silencios en los ascensores, salvo los que son muy largos e incómodos.
- No me gusta. La gente que dice que lo natural es pasar calor en verano y frío en invierno. Pásalo tú, no te jode.
- No me gusta. Que las modelos desfilen tan serias. Podrían sonreír o saludar de vez en cuando, digo yo.
- No me gusta. Que la luna sea claramente visible en pleno día, eso es intrusismo profesional, el sol no aparece de noche.
- No me gusta la gente que dice que la juventud actual es la más chunga nunca vista cuando no es más que la misma mierda con distinto olor.
- No me gusta. La gente que sólo fuma, bebe o las dos cosas los fines de semana, con los vicios hay que ser constante.
- No me gustan. Los palillos planos, los redondos son mucho mejores y más bonitos.
- No me gusta. La gente que va al cine a charlar. La única vez que no me importó fue viendo "Una mente maravillosa", por motivos obvios.
- No me gusta. Lo aterradoramente aleatorio que es nuestro discurrir por la vida. Sólo somos tristes e inútiles barcos de papel sin rumbo.
- No me gustan muchas cosas más, pero por hoy es suficiente, nos vemos.
- No me gustan. Las realidades paralelas en las que viven algunos políticos y medios de comunicación. Eso si, se salvan los más radicales, dicen tal cantidad de chorradas que al final resultan graciosos.
- No me gusta. Faltan chicas ligeras de ropa en las contraportadas de los periódicos. Por igualdad diría que también chicos, pero va a ser que no.
- No me gustan. Los pantalones con bolsillos demasiados pequeños. Si haces algo hazlo bien, coño.
- No me gusta. La gente que a toro pasado sabe de todo.
- No me gusta. La gente que cree estar en posesión de la verdad absoluta.
- No me gusta. Que a los toros les pongan la minifalda. Aunque que se lo hagan a un toro bravo cabreado tendría su gracia.
- No me gusta. Que prácticamente en cualquier conversación aparezca la palabra de moda: crisis. Una cosa es estar jodido y otra mucho peor que te lo recuerden a todas horas.
- No me gustan. Las corbatas, prenda inútil donde las haya.
- No me gustan. Los lazos que suelen poner algunas personas, por suerte no todas, en los regalos como aporte decorativo. Cuanto más grande son más me cabrean.
- No me gustan. Los típicos silencios en los ascensores, salvo los que son muy largos e incómodos.
- No me gusta. La gente que dice que lo natural es pasar calor en verano y frío en invierno. Pásalo tú, no te jode.
- No me gusta. Que las modelos desfilen tan serias. Podrían sonreír o saludar de vez en cuando, digo yo.
- No me gusta. Que la luna sea claramente visible en pleno día, eso es intrusismo profesional, el sol no aparece de noche.
- No me gusta la gente que dice que la juventud actual es la más chunga nunca vista cuando no es más que la misma mierda con distinto olor.
- No me gusta. La gente que sólo fuma, bebe o las dos cosas los fines de semana, con los vicios hay que ser constante.
- No me gustan. Los palillos planos, los redondos son mucho mejores y más bonitos.
- No me gusta. La gente que va al cine a charlar. La única vez que no me importó fue viendo "Una mente maravillosa", por motivos obvios.
- No me gusta. Lo aterradoramente aleatorio que es nuestro discurrir por la vida. Sólo somos tristes e inútiles barcos de papel sin rumbo.
- No me gustan muchas cosas más, pero por hoy es suficiente, nos vemos.
viernes, 6 de marzo de 2009
Una serie de interrogantes y cavilaciones
Buenas, tras un entre acto un pelín más largo de lo que espero sea habitual debido, principalmente, al entusiasmo con el que celebro los festejos de don carnal, aquí estoy con una serie de interrogantes y cavilaciones que espero disfrutéis, si no, no pasa nada.
- ¿Por qué algunas empresas fabrican papel higiénico que no sólo no es suave sino que más bien raspa? ¿Es que no tienen corazón?
- ¿Por qué a la gente le caen tan bien los delfines y tan mal los tiburones? Al fin y al cabo ambos son depredadores que hacen lo que dictan su instinto.
- ¿Por qué Michael Bay sigue dirigiendo películas? ¿No ha hecho ya bastante daño?
- ¿Por qué algunas personas cuya silla de ruedas está atascada (oh, cruel destino) se comportan, en relación a la movilidad de dicha silla, como si nada hubiera pasado? ¿Qué esperan? ¿Qué la silla se muestre mágicamente ágil cual gacela?
- ¿Por qué en los anuncios de lavavajillas muestran su acojonante eficacia limpiando la mugre usando la parte blanda del estropajo, que todos sabemos que no limpia una mierda?
- ¿Por qué los burkas están tan mal vistos? Fijo que en invierno o bajo el azote de una tormenta de arena resuelven bastante…
- ¿Por qué si le dices a una moza, sobre todo si no la conoces, que se ponga a cuatro patas con el culo en pompa para celebrar como es debido el día nacional de Grecia (25 de marzo) se coge un cabreo monumental?
- ¿Por qué los titulares de las revistas de adolescentes son taaaaaaaaan estúpidos?
- ¿Por qué a Carlos Boyero (crítico de cine) le cae tan mal Theo Angelopoulos (director de cine de ritmo trepidante)?
- Somos genéticamente muy similares a la mosca de la fruta. ¿Acaso la gente que toma mucha fruta comparte más genes con dicha mosca?
- ¿Cómo es posible que a algunos “periodistas” y personajes del mundo del corazón no se les caiga, literalmente, la cara de vergüenza?
- ¿De qué se ríen las hienas?
- ¿Por qué las autoridades no han impedido la vuelta al panorama musical patrio de la Oreja de Van Gogh y Amaia Montero?
- ¿Por qué existe un debate tan acalorado sobre la idoneidad o no de la cebolla en la tortilla de papas, cuando el ingrediente que de verdad le da un toque de nivel es el perejil?
- ¿Cómo es posible que todavía no exista, al menos en el mercado, una píldora que elimine de forma instantánea y con un 100% de efectividad la resaca?
- ¿Existe algún sesudo estudio científico que demuestre la veracidad del celebérrimo dicho “cuando el grajo vuela bajo hace un frío del carajo”? Y si fuera cierto, ¿acaso los grajos lo saben y varían la temperatura a voluntad?
- ¿Cómo es posible que se hayan puesto tan de moda esos ridículos miniperros que servirían de aperitivo a una rata? Dios, como los odio…
- En los anuncios de la Fundación Contra la Drogodependencia un mensaje se repite, es di NO. En mi opinión, sería mejor di NO, GRACIAS, la educación siempre es un detalle agradable.
Bueno, por hoy lo dejo aquí, hasta la próxima.
- ¿Por qué algunas empresas fabrican papel higiénico que no sólo no es suave sino que más bien raspa? ¿Es que no tienen corazón?
- ¿Por qué a la gente le caen tan bien los delfines y tan mal los tiburones? Al fin y al cabo ambos son depredadores que hacen lo que dictan su instinto.
- ¿Por qué Michael Bay sigue dirigiendo películas? ¿No ha hecho ya bastante daño?
- ¿Por qué algunas personas cuya silla de ruedas está atascada (oh, cruel destino) se comportan, en relación a la movilidad de dicha silla, como si nada hubiera pasado? ¿Qué esperan? ¿Qué la silla se muestre mágicamente ágil cual gacela?
- ¿Por qué en los anuncios de lavavajillas muestran su acojonante eficacia limpiando la mugre usando la parte blanda del estropajo, que todos sabemos que no limpia una mierda?
- ¿Por qué los burkas están tan mal vistos? Fijo que en invierno o bajo el azote de una tormenta de arena resuelven bastante…
- ¿Por qué si le dices a una moza, sobre todo si no la conoces, que se ponga a cuatro patas con el culo en pompa para celebrar como es debido el día nacional de Grecia (25 de marzo) se coge un cabreo monumental?
- ¿Por qué los titulares de las revistas de adolescentes son taaaaaaaaan estúpidos?
- ¿Por qué a Carlos Boyero (crítico de cine) le cae tan mal Theo Angelopoulos (director de cine de ritmo trepidante)?
- Somos genéticamente muy similares a la mosca de la fruta. ¿Acaso la gente que toma mucha fruta comparte más genes con dicha mosca?
- ¿Cómo es posible que a algunos “periodistas” y personajes del mundo del corazón no se les caiga, literalmente, la cara de vergüenza?
- ¿De qué se ríen las hienas?
- ¿Por qué las autoridades no han impedido la vuelta al panorama musical patrio de la Oreja de Van Gogh y Amaia Montero?
- ¿Por qué existe un debate tan acalorado sobre la idoneidad o no de la cebolla en la tortilla de papas, cuando el ingrediente que de verdad le da un toque de nivel es el perejil?
- ¿Cómo es posible que todavía no exista, al menos en el mercado, una píldora que elimine de forma instantánea y con un 100% de efectividad la resaca?
- ¿Existe algún sesudo estudio científico que demuestre la veracidad del celebérrimo dicho “cuando el grajo vuela bajo hace un frío del carajo”? Y si fuera cierto, ¿acaso los grajos lo saben y varían la temperatura a voluntad?
- ¿Cómo es posible que se hayan puesto tan de moda esos ridículos miniperros que servirían de aperitivo a una rata? Dios, como los odio…
- En los anuncios de la Fundación Contra la Drogodependencia un mensaje se repite, es di NO. En mi opinión, sería mejor di NO, GRACIAS, la educación siempre es un detalle agradable.
Bueno, por hoy lo dejo aquí, hasta la próxima.
Buenas
Antes que nada me presentare: soy un tipo normal al que, en una de las muchas tardes ociosas que comparto y espero seguir compartiendo en el futuro con unos amigos, convencieron para dejar patentes en la red algunas de las chorradas que se me ocurren de vez en cuando. No es que la idea me ilusionara mucho, pero tampoco me desagradaba y como lo más fácil era dar el sí lo hice.
Quiero dejar claro que, aparte del posible efecto terapéutico de esta atalaya virtual, no espero ni deseo nada más, no es que no me interesen las opiniones, buenas o malas (seguramente la mayorías malas) que pueda tener la peña, más bien es que desde chico he sido bastante desganado, además, soy más de hablar como Travolta y Nicolas Cage, cara a cara, y esa es una característica que se ha ido acentuando con el cruel e incesante tic-tac del reloj que a cada segundo nos recuerda nuestra cruel e inevitable muerte.
Hasta la llegada de esa, insisto, cruel e inevitable muerte, habrá que matar el rato con algo, y no todo va a ser tomar cerveza y criticar, con o sin motivo pero siempre de forma ingeniosa a todo el mundo.
En fin, podría seguir largando un buen rato, pero como mi humilde intención es escribir al menos una vez por semana lo dejo aquí, planteando como despedida una pregunta: ¿Cuánta lejía hará falta tomar para cascar?
Hasta la próxima, tranquilidad y buenos alimentos.
Quiero dejar claro que, aparte del posible efecto terapéutico de esta atalaya virtual, no espero ni deseo nada más, no es que no me interesen las opiniones, buenas o malas (seguramente la mayorías malas) que pueda tener la peña, más bien es que desde chico he sido bastante desganado, además, soy más de hablar como Travolta y Nicolas Cage, cara a cara, y esa es una característica que se ha ido acentuando con el cruel e incesante tic-tac del reloj que a cada segundo nos recuerda nuestra cruel e inevitable muerte.
Hasta la llegada de esa, insisto, cruel e inevitable muerte, habrá que matar el rato con algo, y no todo va a ser tomar cerveza y criticar, con o sin motivo pero siempre de forma ingeniosa a todo el mundo.
En fin, podría seguir largando un buen rato, pero como mi humilde intención es escribir al menos una vez por semana lo dejo aquí, planteando como despedida una pregunta: ¿Cuánta lejía hará falta tomar para cascar?
Hasta la próxima, tranquilidad y buenos alimentos.
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